Cuadernos de Psicología del Despertar.
“Los hijos, con sus aciertos y errores, son los purificadores y limpiadores de la toxicidad interna de los padres, motivo de satisfacción y de dolor, de encuentro y de separaciones obligadas, las que siempre sirven para abrir el ser”. Ananda Enea
La familia es el caldo de cultivo del desarrollo humano y del contagio de casi todos los conflictos que nos hacen infelices. Los padres tenemos la posibilidad de pulir nuestras carencias a través de un mejor contacto con nuestros hijos, de no obligarles a que hereden la toxicidad que acumulamos durante nuestra vida en tantos aspectos sin resolver, que vienen del impulso evolutivo de nuestra generación, pero traen exigencias y dependencias que nos pasan factura una y otra vez y que nos pueden hacen pasar con rapidez, cuando estamos atentos:
de la rabia al arrepentimiento sincero,
de la prepotencia a la humildad,
de querer mantener los derechos adquiridos por la edad a reconocer nuestros errores,
del enfado a la eliminación del inconveniente,
del desamor momentáneo pero intenso al amor y la compasión.
Estos términos no se refieren a nuestros hijos, sino al proceso que pasamos cada uno de nosotros con nosotros mismos, este es el filtro de toda la toxicidad que ellos nos hacen echar fuera, con razón o sin ella porque somos padres, lo que nos obliga a reflexionar, porque los amamos, y sobretodo queremos llevarnos bien con ellos para que haya armonía familiar y buena y sana convivencia.
Las disputas nacen del conflicto personal de cada uno de nosotros, de aquello que no hemos limpiado en nuestro ser interno, aquello que duele, molesta, incomoda porque todos los seres humano padecemos de inseguridad, miedo, rechazo, soberbia, necesidad de afecto, diferencias educativas y sociales, inadaptación, falta de atención, el no quedarnos solos, etc. que debemos purificar para alcanzar la paz interior que tanto necesitamos y nos merecemos.
Es este todo el espectro de interferencias que nacen del conflicto no resuelto dentro del seno de las familias. Debemos ser capaces de mirarnos a nosotros mismos con sinceridad y amor, mirar lo que realmente nos preocupa en el interior, y llegar a comprender a nuestros hijos midiéndolos con el mismo rasero, es muy fuerte y desagradable que un padre o una madre acuse a un hijo/a, de algo en contra de ellos como padres o tutores, solo que los padres, y sobretodo las madres siempre acaba por perdonar y dejar a un lado las acusaciones, porque existe una sensibilidad especial en casi todas las mujeres con hijos conflictivos.
Ellos, los hijos; como todos los seres humanos, tienen su propio proceso de superación en el que deben ordenar, sopesar y reconocer, solo que debido a las dependencias que se crean en las familias, son capaces de reconocimiento fuera del ámbito familiar y sin embargo no se acepta ni se reconoce dentro de la familia, porque muchos hijos han tenido una imagen distorsionada de la realidad de sus padres.
Primero rechazamos lo que dice el otro/a, luego nos identificamos con lo que tapa nuestra ignorancia y nuestro dolor, y casi al final del conflicto nos insensibilizamos, nos separamos y nos cerramos. Todo un complejo sistema de autodefensas, en las que estamos profundamente equivocados al actuar así.
Nuestro dolor y nuestra neurosis nos muestran con claridad los lugares en los que nos hemos cerrado y. en consecuencia, los puntos en los que debemos seguir trabajando, desarrollándonos para limpiar estas áreas. En sentido espiritual, el término nuestra alma apunta hacia el interior, hacia una experiencia profunda de significado, objetivo y vitalidad individual.
Si alguien me preguntara como callarse más, como no saltar cuando te dicen algo que te molesta, y sobretodo cuando esto ocurre entre familia y no suele ocurrir con la gente de afuera que en general hay menos intimidad y por lo tanto mas respeto humano.
Yo le contestaría y me contestaría de paso a mi misma que en el momento en que te están diciendo algo que te molesta, que tu yo reacciona personalizando el ataque como algo personal, es el momento de que te preguntes de donde nace en ti este mosqueo por lo que acabas de oir… y si sale carencia de algo que casi siempre las hay, desdramatiza el hecho inmediatamente porque solo lo que es siempre, lo que se puede comparar con la eternidad se puede conservar, se puede mantener, y todo, absolutamente todo lo demás es relativo al momento, al estado de la mente o del ánimo temporal, es como si tuvieras un dolor de espalda, que se te junta con algún otro desvarío dentro del mundo emocional, que al final es lo mismo, y si lo deseas se puede eliminar muy pronto, de la misma manera.
Verlo es el camino a la paz, a no hacer sufrir, a no sufrir, a dejar que la vida guíe los pasos, tanto los nuestros como los de nuestros hijos, y no tomemos el papel de ser dioses soberbios que lo saben todo, que tienen razón por jerarquía; ni tampoco lleguemos a ser tan buenos, permisivos, débiles; que soportemos en silencio la mala educación, el desamor y la falta de honradez, porque pagamos sus cuentas, y bien caras que salen, tanto para el corazón como para el bolsillo.
Abramos el corazón a las verdades que en él habitan y liberemos nuestra buena voluntad al mismo tiempo que sanamos nuestros conflictos no resueltos.
Seamos capaces de sinceridad, sin temor a enfrentarnos con la parte más sombría de los demás, ya que la verdad, el respeto y el alejamiento inteligente siempre funcionan.
A veces no llegamos a una discusión o a un enfrentamiento con un hijo o con la hija que tenemos mas cerca, pero esto sí ocurre en nuestro pensamiento, primero en segundos, instilándonos unas gotas de veneno que debilitan nuestro sistema de valoraciones, de prioridades auténticas; reinfectando nuestro ser con un virus que nos costará mucho trabajo hacer desaparecer, ya que cada vez que ocurra alguna situación de conflicto parecida, nuestra mente separativa va a seleccionar lo que tiene relación con ello saltando a nuestra consciencia haciéndonos daño y esto puede ocurrir en el momento en que menos imaginamos.
Es por lo tanto muy importante y necesario adelantarse, darse prisa en hacer la limpieza espiritual en el momento en el que aparece la toxicidad, siendo valientes sin temor a discriminarnos sin pasar facturas a nosotros mismos ni a nuestros hijos.
Este es un trabajo para hacerlo durante toda la vida, no hay tiempo que perder para empezar desde ahora, empezad ya vosotros, padres; que sin duda de manera silenciosa y pura llegará a vuestros hijos y todas las criaturas de la tierra.
Las tres tendencias que nos tienen atados a la rueda del sufrimiento. Rechazo, identificación, e insensibilización.
Las grandes tradiciones del desarrollo humano nos amplían la visión comprendiendo estas tres tendencias básicas que nos mantienen atados a la rueda del sufrimiento.
1º La tendencia a rechazar lo que nos resulta difícil o doloroso.
2º La tendencia a identificarnos con algo sólido que nos proporcione consuelo y seguridad.
3º La tendencia a insensibilizarnos para no experimentar, los problemas inherentes al placer y al dolor, a la pérdida y a la ganancia.
La primera de estas tendencias, es la tendencia a huir de lo que nos resulta difícil o desagradable. Cuando nuestro yo está debilitado, el ego que no se siente lo bastante fuerte como para afrontar las dificultades, busca el modo de eludir los sentimientos. Así pues, intentamos escapar de los problemas no resueltos de la personalidad que no ha madurado lo bastante y sigue condicionada, por lo que es uno de los principales peligros que no nos dejan madurar, rechazamos porque nos molesta algo, nos hiere o nos desestabiliza emocionalmente, es cuando actúa este patrón y al sentir nuestra pequeñez o incapacidad para enfrentar el requerimiento del otro, la rabia se adueña de la situación turbando nuestra claridad mental y llegando a hacer tonterías. Es así de simple.
¿Te ves reflejado/a en algo de ti que te impide estar en paz?
La segunda tendencia -la tendencia a la identificación y el estancamiento suele ser una de las trampas más sutiles en las que nos metemos por morbo. Algunas personas encuentran fascinante escarbar en sus sentimientos, razonamientos, ideales arquetípicos, sueños y relaciones, y permanecen continuamente absortos en su mundo psicológico sin abrirse de verdad.
Y resulta mucho mas complicado al considerar el trabajo psicológico y de consulta como la culminación del viaje que puede abocar a un callejón sin salida que no haga sino alentar nuestros errores ego- centrados. Es por lo que intento desde aquí amigo, ir abordando nuestras verdades más profundas y nuestra bondad original, que se deja traslucir en tu persona.
Realmente nunca llegaremos a drenar por completo el pantano, ya que este es un trabajo de superación de por vida y aceptar esto sin drama, es un síntoma de la inteligencia humana. Por esto, el hecho de centrar nuestra atención desproporcionadamente en los dramas personales, los conflictos internos, el morbo; puede llegar a convertirse en una trampa sutil que nos impida trascenderla.
A veces lo que detiene el proceso de maduración por auto-investigación es esa rabia contenida, esa impotencia, ese malestar que reproducimos, ese enfado que no hemos podido echar fuera por nuestra confusión momentánea, como nos hubiera gustado tener otra segunda oportunidad de tener una primera oportunidad de vernos en esa misma situación y hablar con claridad, desde dentro de nosotros mismos, con respeto, con dignidad y con claridad que permita que haya llegado a nuestro interlocutor/a y nos hayamos quedado contentos con nuestra reacción, incluso más, haber conseguido que el otro/a, no haya llegado a enfadarse consigo mismo por la claridad y compasión de nuestro alegato.
Esto es cuestión de práctica y repaso mental de lo aprendido.
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La tercera tendencia, la tendencia a insensibilizarnos tanto de nuestra experiencia personal como de nuestra vocación espiritual, la que todos los seres humanos tiene muy dentro; es una de las trampas más comunes de nuestra sociedad, separándonos y haciéndonos insensibles a los requerimientos auténticos del otro/a, para evitarnos reconocer que estamos equivocados, haciéndonos y haciendo daño. Está claro que nos cuesta un gran esfuerzo sobretodo al principio, luego de un buen entrenamiento y atención como medida en los momentos clave, acabamos por perderle el miedo, le cogemos el puntito que tiene y se convierte en nuestra misma naturaleza ser así de esenciales.
Pero todos nosotros tenemos una parte a la que le gustaría ocultarse y pasar la vida realizando el menor esfuerzo posible, con justificaciones como:”yo paso de todo, al final no pasa nada, son problemas sin solución y lo mejor es pasar de ellos… etc”. Esto es, precisamente, lo que conduce a los enganches tan frecuentes en Occidente -como la dependencia de eso mismo que nos duele o nos molesta y que no nos hemos trabajado. También nos creamos dependencias adormecedoras como son la televisión, los espectáculos deportivos, el consumismo, el alcohol y la drogadicción, formas de no pensar en nada, y evitar así afrontar las dificultades de la vida.
Esto no quiere decir llegar a extremismos, un buen rato de TV, un descanso, un curso de algo agradable, etc. Forman parte de todo lo que tiene que ver con nuestra actividad diaria.
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Las tres dimensiones de la condición humana de las que habla la filosofía china tradicional -el cielo, la tierra y el ser humano pueden ayudarnos a sortear estos tres grandes peligros.
Dicho en palabras muy sencillas, somos seres que permanecemos erguidos con los pies sobre el suelo y la cabeza orientada hacia el cielo. Nuestros pies se asientan en la tierra y no tenemos más remedio que permanecer donde estamos, lo cual implica la necesidad de respetar el mundo y a nosotros mismos en el plano horizontal y a personas y cosas que nos rodean. Este es un principio terrenal, respeta y serás respetado como acto de supervivencia.
Pero nuestra cabeza también se halla simultáneamente orientada hacia el cielo que nos rodea y nos permite ver cosas que se hallan mucho más allá de los intereses y preocupaciones ligadas a la supervivencia inmediata, como el horizonte, las estrellas, los planetas y el espacio inmenso que rodea la Tierra. A pesar del aparente significado de las preocupaciones terrenales, basta con ascender tres mil metros de altura, acercarte a las Cañadas del Teide, observar su dimensión sagrada, para que las cosas empiecen a perder parte de su importancia.
Y, si todavía subimos más arriba –como hacen los astronautas, todo acaba convirtiéndose en una mancha diminuta. Cuanto más ascendemos verticalmente -algo que nuestra conciencia siempre puede hacer—, más nos adentramos en el espacio insondable. Y es que la conciencia humana no pertenece tan sólo a esta tierra, y nuestra vida sólo cobra sentido en el trasfondo que le proporciona el espacio infinito. Éste es el principio celestial.
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La postura humana básica -con la cabeza y los hombros erguidos y los pies firmemente asentados en la tierra que nos sostiene expone al mundo nuestra parte delantera. Los animales que caminan a cuatro patas protegen su parte delantera y las púas del puerco espín mantienen alejados a los predadores, pero el ser humano camina exponiendo al mundo su vientre y su corazón, los centros en que se asienta el sentimiento.
Sentir es responder corporalmente al mundo que nos rodea, algo que, le prestemos atención o no, está ocurriendo de continuo. Y es precisamente esta exposición al mundo de nuestra parte delantera más vulnerable la que permite que el mundo y los demás puedan conmovernos. Este es el tercer elemento -el elemento específicamente humano de la tríada cielo-tierra-ser humano.
Cuando no prestamos la atención debida a estas tres dimensiones, nuestra vida se distorsiona y desequilibra. Si sólo nos ocupamos de las cuestiones ligadas a la supervivencia y a la existencia inmediata acabamos pegados a la tierra y hundiéndonos en el fango, viviendo vulgaridades que no nos dan nada. Si, por otra parte, no tenemos adecuadamente en cuenta nuestras necesidades terrenales, acabamos desconectándonos de la tierra y perdiéndonos con la cabeza en las nubes. Si, por último, tratamos de dejar de lado nuestra ternura, acabamos atrapados en la coraza del carácter que desarrollamos para proteger nuestros vulnerables centros sensibles y nos endurecemos.
Y es que, aunque no tengamos el caparazón del armadillo ni las púas del puerco espín, nosotros desarrollamos las defensas del ego. Ser plenamente humano significa tender puentes entre la tierra y el cielo, entre la forma y el vacío, entre la materia y el espíritu; ya que nuestra humanidad se expresa en el corazón, en la profundidad y la ternura que se abre en la intersección entre esos dos polos.
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Un abrazo.
Almejas, Chirlas, Berberecho, ostras.* HIERRO MG 100G. 24.-Sardinas, 3,2.- mejillones, 4,2.-calamares, pulpo, 1,7.- Cigalas, langostinos, gambas, 1,9.-pescadilla, lubina, rape, 11-13.-Espinacas, 4.- Garbanzos, lentejas, 5-7.- Huevos, lácteos, 1,5-3.- Hígado,8.- codorniz, perdiz, 7.- vacuno,2,5.- Embutidos,2,3.- salchichas, cerdo,2.- Pistachos, 7,3.- Pipas,6,3.- Ciruelas, orejones,3.- Nueces , dátiles,2,5.
Fuentes de hierro más importante para el organismo
son: Carne rojas, pescados y crustáceos, yema de huevo. El hierro de origen vegetal (no hemo) se absorbe en muy poca cantidad, debido a la presencia de sustancias inhibidoras de su absorción como es el ácido fítico de las lentejas, garbanzos y cereales y fibra.
El ácido oxálico de las espinacas, acelgas, coles, espárragos, chocolate impide la absorción de hierro. Y por ultimo los taninos del te, el café y algunos vinos.
Para las carencias de hierro y su asimilación la frecuencia recomendada de carnes(Hemo), aves, y pescado, fuente principal de hierro es: Pescados, mariscos, crustáceos: 4 veces por semana.
Pescados grasos: 1-2 veces por semana. Pollo, pavo, avestruz, conejo: 3 veces por semana.
Ternera, buey: 2 veces por semana. Cerdo, cordero: 1 vez por semana.
Huevos: 1-2 veces por semana. Legumbres solo una ración semanal.
Muy importante: Tomar como postre frutas o zumos cítricos al menos una vez al día o ponga limón en las carnes y pescados para fijar el hierro.
Podemos considerar nuestros aspectos cambiantes como una especie de trama donde se va realizando nuestro ser, donde vamos escogiendo al comprender lo que nos pasa, como ejemplos de opuestos vemos a la neurosis y la salud, el encadenamiento y la libertad, la existencia y la inexistencia, la patología y el camino correcto emergen simultáneamente como la trama y la urdimbre de la misma tela.
Una imagen de esta comprensión es la co-emergencia con la imagen del gusano de seda que se encierra en un capullo construido con su propia seda, una analogía según la cual la seda es una representación de los poderosos recursos con que cuenta nuestro ser que nos permiten construir una estructura de personalidad que comienza protegiéndonos de las vicisitudes de la vida y acaba convirtiéndose en una prisión si no sabemos liberarnos a tiempo de lo que nos funcionó en una etapa de la vida.
“Primero construirnos un ego fuerte, una gran personalidad, para después trascenderla en pos de algo superior, que siempre aparece en la escena del que vive atento a los movimientos del vivir”
Veamos ahora algunos ejemplos que ilustran perfectamente la inteligencia oculta detrás de algunas estrategias, estos son temas de algunos pacientes anónimos
• Luis, Cierta persona, un hombre en este caso, tenia una mala relación con su padre y no sabía como solucionarlo, había desarrollado una identidad de mutilado psíquico que parecía decir algo así como: «no puedo hacerlo, soy incapaz de enfrentarme a mi padre», una estrategia que cumplía con la función de desviar los ataques de su padre a su propia autonomía personal.
Cuando, vino a mi consulta nos fuimos acercando a cuestiones importantes y su mente se veía cubierta de una especie de niebla y decía: «no puedo hacerlo... no puedo enfrentarme con él, está más allá de mis posibilidades». Cuando finalmente comprendió la inteligencia oculta en aquella estrategia, que no era tanto una prueba de su incompetencia como un brillante mecanismo de protección-, la niebla se disipó y pudo comenzar a trabajar más directamente con aquella vieja identidad que había usado durante años. Se trataba de una ingeniosa mascara que le había protegido, al mismo tiempo que también había servido para aplacar a su padre. Todo terminó cuando el se liberó de esa personalidad adquirida, y ya desprendido y libre, el padre acabó disculpándose con su hijo por la presión a la que le había sometido, solo que Luis, ya no lo necesitaba.
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• Una joven mujer Amalia, había desarrollado la estrategia de agradar a los demás y sentía una gran ansiedad cuando no lo hacía. Pero esa maniobra también encerraba el deseo de ayudar, algo que comenzó a desarrollar para tratar de aportar cierta luz a los miembros de su familia. Tenía hermanos mas pequeños, que esperaban su llegada a casa para hacer todo lo de diario, estudiar, cenas, duchas etc.
De hecho, era una mujer que tenía una gran luz dentro de sí; el problema era que se había identificado con la exigencia de ser indispensable, la «portadora de la luz» y había acabado creyendo que, de no hacerlo, corría el riesgo de destruirse.
Vino a mi consulta con la queja de que era demasiado lo que se esperaba de ella, que ya no podía más, que si era “mala” (ser ella misma aceptando su fuerte carácter) su familia caería y ella se desmoronaría cuando en realidad se había desmoronado por la exigencia. Salió de viaje, hizo un master, su familia maduró y ella se hizo más fuerte por dentro, mas dulce por fuera, menos exigente y más feliz.
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• Un hombre joven que estaba desesperado acabó cayendo en una depresión. Cuando finalmente indagó en aquella depresión, descubrió un pozo de tristeza que estaba ligado a su infancia en una familia desestructurada. En realidad, el hecho de sentirse triste cuando era niño le había servido para sentirse más vivo y más real que su familia y, en ese mismo sentido, era una forma de diferenciarse de ellos y de encontrarse a sí mismo.
El problema era que había acabado identificándose con su tristeza y creyendo que él mismo era su propia tristeza y que no había nada más. Cuando se trabajó mas a fondo, finalmente comprendió que la tristeza era la puerta de acceso a la espiritualidad, la profundidad y la sensibilidad a la vida, se dio cuenta de que ya poseía aquellas cualidades sin tener que identificarse con la marginación de ningún tipo de tristeza, risas nuevas, amor a sí mismo y literatura, escribió sus memorias en plan comic.
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Es frecuente que nuestros recursos internos acaben tan entrelazados con nuestras estrategias defensivas que acabemos teniendo dificultades para separar el trigo de las malas hierbas verdad…. Pero la enseñanza de la co-emergencia nos enseña el modo de hacerlo, ya que si todas las pautas defensivas desempeñan una función inteligente y encierran un recurso esencial importante, debemos ir con mucho cuidado para no rechazar de un plumazo nuestra personalidad. Por el contrario, lo que hay que hacer es abrirnos a ella y así descubrir y acceder a la inteligencia y a los recursos que se ocultan en nuestro interior.
¿Cuales son tus recursos internos y tus estrategias defensivas?
Más pronto o más tarde, todas las estrategias que adoptamos en la infancia para sobrevivir a las circunstancias familiares que nos deparó la vida acaban convirtiéndose en un obstáculo que inevitablemente nos lleva a sufrir, a fracasar, a una crisis de identidad que nos obliga a cobrar conciencia de lo que, hasta ese momento, habíamos estado haciendo. Así es como accedemos a nuestra gran inteligencia, la salud y los poderosos recursos internos que se hallan ocultos en nuestra personalidad.
¿Qué valores ocultos guardas en la profundidad de tu personalidad?
¿Pero cómo podría sentirme yo seguro y sobrevivir sin lo adquirido y conocido sea como sea desde tanto tiempo atrás?» No olvidemos que nuestra identidad nueva aparece como algo inexplorado, algo nuevo desconocido por el momento y que, en consecuencia, la perspectiva de abandonar lo conocido nos enfrenta al miedo a eso mismo que no conocemos y que no ha llegado a nosotros: lo desconocido. Un sabio decía que de lo conocido no puede salir lo desconocido, que lo nuevo era el amor.
En cualquier proceso de crecimiento, ya sea psicológico o espiritual, siempre llega un momento crítico en el que tenemos que decidir si queremos avanzar hacia lo desconocido «¿Qué será de mí si abandono los hábitos?».
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En ese momento se abren ante nosotros tres posibilidades diferentes, de las cuales sólo la última nos proporciona un camino hacia delante (mientras que las dos primeras no hacen sino reforzar la patología).
La primera posibilidad consiste en no mover las cosas y no arriesgarnos a entrar en lo desconocido, aunque nuestras viejas pautas hayan dejado ya de servirnos. En muchas personas en terapia que tienen miedo a dar el salto, esta alternativa asume la siguiente racionalización: «Las cosas no van tan mal. Es cierto que mi forma de ser puede causarme algunos problemas, pero al menos, es algo conocido». Pero sucede que, cuando las personas deciden no dar el paso hacia adelante que podría liberarles, quedan atrapadas en su propio capullo de gusano de seda, con la pena de actuar de manera deliberada para encubrir las potencialidades más elevadas de su ser.
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La segunda opción consiste en castigamos a nosotros mismos por la personalidad en la que nos hemos convertido y luchar con todas nuestras fuerzas para salir cada vez del atolladero, y decir no importa, en realidad mi vieja identidad tiene mucho de espiritual, tapando con gran susceptibilidad la sombra que no permitimos emerger, y todo se acaba por pasar, porque no pasa nada, un simple enfado cada semana tan solo y a seguir con la vida, lo que tampoco sirve de gran cosa, pues se repite y se repite.
Tus comentarios…
La tercera -y única elección posible consiste en dejar de violentarnos y de tratar de convertirnos en algo que no somos ahora ya que es un gasto demasiado fuerte de energía, y abrirnos a nuestra experiencia tal cual es, con su luz y su sombra, su acierto y su error, transformando de manera espontánea lo que vamos comprendiendo con naturalidad y sinceridad sobre la marcha. Permitiendo el acceso a la contradicción y a los opuestos. Solo que esta posibilidad requiere el previo desarrollo de la capacidad de permanecer presentes en medio del dolor, el miedo y las experiencias por las que atravesemos aunque a veces no tengamos nada claro, cuesten, sintamos confusión, solo con la valentía y la determinación desaparecerán las pautas que no nos convienen.
Tus comentarios…
Es esta presencia la que nos permite establecer contacto con las potencialidades más profundas de nuestro ser y trascender las limitaciones implícitas en cualquier personalidad, ¡¡ por supuesto ¡¡. No se muy bien por qué algunas personas tienen acceso a lo transpersonal y lo mas elevado y otras no lo consiguen, lo que sí tengo claro que es la gran obra de toda una vida, que es una forma de respeto a Ser, y que da mucha fuerza y enfoques excelentes que ayudan a sufrir cada vez menos, a acortar el tramo desagradable.
Tus impresiones…
Trabajar con nosotros tal cual somos
¿De qué modo podemos convertir los miedos y fijaciones de la personalidad en peldaños del camino del despertar? Antes de emprender el verdadero camino tenemos que darnos realmente cuenta de que lo que nosotros consideramos la realidad no es más que una versión de lo que es, algo nada sencillo y te puede sonar raro, ofuscados, como estamos, por las esperanzas, los miedos, las creencias y las opiniones y formas habituales de sentir y percibir. Es por esto por lo que el primer paso para transformar a la personalidad pasa por aceptarnos tal cual somos, sin dejarnos arrastrar por el miedo a lo que podamos descubrir, esto ya lo hemos hablado, todo ello se irá organizando y liberando por sí mismo como vacunas y antídotos.
Tus comentarios…
Una práctica de conciencia, como hacer la relajación, o la contemplación meditativa interna estando en tranquilidad, resulta útil para desarrollar la capacidad de ver lo que estamos haciendo sin juzgarlo como bueno o malo. Esto también lo hemos hablado varias veces, sé que resulta un poco difícil a veces porque la mente se quiere adueñar de la situación y pone lo que le da la gana, según el momento y el estado en el que nos encontremos, cosas tan insignificantes como un dolor de estómago, o una mosca volando puede cambiar nuestro enfoque.
Aprender a permanecer serenamente algunos instantes en el coche, en casa sentados nos ayuda a darnos cuenta de que continuamente estamos tratando de mantener nuestra identidad y de que nuestros pensamientos son el pegamento de esa dichosa identidad. Nuestra mente hará todos los esfuerzos posibles para aferrarse a las cosas, pero si somos capaces poco a poco de estar sin juzgarla ni culparla por ello, ella puede actuar como el disolvente del pegamento que debilite todo ese pelotazo, y ponga de relieve las cualidades más profundas y amplias de nuestro ser que hasta ese momento habían permanecido guardadas en el interior. Yo soy mi propia tortura y mi propia medicina.
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A menudo nos desagrada meter el dedo en la llaga. Como dice un conocido proverbio espiritual: “el autoconocimiento siempre trae consigo malas noticias... al menos al comienzo, luego todo son buenas nuevas”. Abrir nuestro corazón a la situación en la que estemos, para sentirla directamente y dejar que nos afecte y que nos importe.
Es donde podemos aprender a observarlo todo e indagar más profundamente en ello con toda nuestra libertad y todo nuestro amor. Esta situación es como una «tristeza purificadora», una tristeza del alma, el reconocimiento del precio que hemos debido pagar para permanecer atrapados en pautas que han acabado alejándonos de nuestra naturaleza superior, de la calidad inmensa que hay en nuestro ser. Esa especie de dolor nos revela el profundo anhelo de despertar, ser más sinceros y más reales y hacer lo que sea necesario para estar más vivos.
Mi trabajo es usar toda la delicadeza, y toda la sinceridad, contigo, con vosotros, ayudadme a hacerlo así.
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Hacernos amigos de nuestra experiencia -abrir un espacio para que se manifieste lo que es y también todos nuestros sentimientos, permitiendo que el deseo del cambio -un anhelo sagrado deje de ser una cruzada contra nuestros fracasos y se convierta en la expresión natural del respeto por nosotros mismos, de la bondad y la belleza, de la creatividad y la inteligencia que está dentro de nosotros.
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Tengamos confianza y paciencia, al principio cuesta mucho, ya que los aspectos más anquilosados y usados durante tanto tiempo, todavía posean demasiada energía psíquica como para rendirse fácilmente y hacerse los dueños de la situación. Insisto en que no se trata de psicoanalizarse o emprender una cruzada, sino de una transmutación amable, con cariño, que pasa por ir conociendo la naturaleza de los obstáculos, y decir ah… esto me suena… los viejos demonios acaban siendo amigos que precisamente al verlos, acaban ayudándonos a encauzarlos en una dirección más positiva.
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Y es que, detrás de cada herida, siempre se oculta una bendición. Por esta razón, si lo único que hacemos es culparnos por las pautas de nuestra personalidad, no podremos disfrutar de los dones que encierran en su interior y no haremos más que empobrecernos. Cualquier cosa contra la que luchemos, por más neurótica que parezca, puede convertirse en un hecho importante del camino del despertar; cualquier problema o confusión, cualquier cosa que nos parezca imposible puede, si lo afrontamos directamente, si lo vemos, lo sentimos y lo convertimos en nuestro amigo, transformarse en parte de nuestro camino.
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Todo lo que hagas por ti se multiplicará hasta el infinito, ya que tus relaciones mejorarán, tus amistades, tu familia, tu trabajo, todo lo que está alrededor de ti recibirá tu energía, y eso es imparable, se contagia, como una gripe benéfica jeje, y sobretodo habremos aprendido a estar fuera de la escena aunque en ocasiones seamos los protagonistas.
Un abrazo.
Trabajo extraído y adaptado de la obra de John Welwood.
Escribe tus comentarios y si deseas compartirlos conmigo y con la gente guapa que se quiere superar en la vida, mándame tu escrito a lauradoria@telefonica.net
El término "evolución" tiene su raíz en el verbo latino "volere" que significa voluntad. El acto de crecer, de madurar y de superarse está íntimamente ligado a un acto permanente de voluntad, quiero, luego puedo.
Querido José, me consta que la voluntad es un don que posees en tu consciencia de superación, que en estos tiempos se ha visto mermada por los problemas que quieres superar y que juntos vamos a lograr. Es una especie de esclavitud que nos ataca cuando no tenemos ilusión verdadera, entusiasmo y ganas de vivir, una autocomplacencia y tristeza, en la que uno se pregunta una y otra vez ¿Qué es lo que falló?
Es por lo que el cultivo de tu disciplina de superación, de tu virtud interior, la que solo evalúas tu muy dentro en el caminar cada día, te va a llevar donde quieres ir, a una vida feliz, querido y valorado por los que te rodean, a sentirte pleno y realizado.
Estas son algunas claves que ayudan a pensar en positivo.
CLAVE 1: SUPERAR LA FRUSTRACIÓN
La frustración es una de las principales causas de desvalimiento y desmotivación que sufre el ser humano.
¿Cuál es el origen de la frustración? Es el ilusorio mundo de las expectativas. Conviene distinguir entre, por una parte, la energía que se pone en marcha cuando desarrollamos objetivos y metas, y por otra, la que generamos cuando permitimos que afloren las llamadas expectativas. Cuando programamos un objetivo y visualizamos lo que queremos, y razonamos el por qué lo elegimos, la decisión ya está tomada y es menester aprender a desprenderse de los múltiples cómos y maneras que el Universo a través de nuestro inconsciente va a conducir y a acercarnos a nuestra aspiración, así como las emociones diversas que van a generarse con su consecución. Es como, el hombre que sabe lo que quiere sabe también que lo va a conseguir, pero también sabe que el camino a veces es tan originalmente sinuoso que su llegada no tiene por qué ser como lo ha "espectado".
Mira este punto José, y aprende a renunciar a hacer planes que son expectativas que parten de este malestar de ahora y no conducen a ningún sitio seguro, piensa de vez en cuando,¿Qué es lo que quiero?
“La experiencia no es lo que le sucede al hombre,
es lo que el hombre hace con lo que le sucede”
Aldous Huxley
Por otra parte, conviene aclarar la diferencia entre confiar en lograr lo que nos proponemos y, por otra parte, hundirnos en las múltiples caídas del camino que además y curiosamente, vienen cargadas de enseñanza para recorrer con más preparación y solidez dicho camino. No hay fallos ni por supuesto culpas, tan sólo aprendizajes y vacunas de despropósitos mayores.
Cuando uno pone mucha energía en algo que "en esa ocasión y de esa manera" no se ha conseguido, tiende a desmotivarse y pensar que es hora de tirar la toalla. Es entonces el momento de saber aceptar el dibujo supremo de la vida que, a través de múltiples "no", nos acerca al SÍ central de nuestra vocación, de nuestra paz y de nuestro aprendizaje evolutivo. Al cabo de varios días o incluso semanas, lo que se veía como un fracaso, se comienza a observar como la mano del destino que tenía reservado para nosotros otros caminos y maneras de llegar al objetivo decidido. Caminos por los que al cabo del tiempo damos las gracias por haberlos emprendido.
Reflexiona este párrafo, tiene mucho que ver contigo…
“El camino de la flexibilidad es camino de vida,
el camino de la rigidez es camino de muerte”
Lao Tsé
No te dejes abrumar por pequeñeces y, no olvides que, en realidad, todo es una pequeñez en donde nunca pasa nada, ya que todo es para bien.
CLAVE 2: SUPERAR EL RECHAZO
Todos los hombres sufrimos rechazos y ello forma parte de ese juego que la vida pone en marcha en su devenir, realizando la danza de la atracción y el rechazo. Todos los seres humanos viven en alguna ocasión la energía del rechazo... Reflexiona en cómo encajar dicha energía, de modo que el temor a la misma no sea obstáculo para tu confianza en la vida aunque ahora no sea del todo así. Las personas más convincentes, e incluso los mejores “conseguidotes” tanto de sueños como de productos, son los que a veces escuchan más negativas y logran que no les afecte.
Merece la pena aprender a "encajar" el rechazo sabiendo como despojarlo de todo su poder. El que sabe esperar, aceptar, observar e interiorizarse en su propia valía interior mientras aprende a modificar y adaptar aquello que ha sido causa del rechazo, genera energías que difícilmente pueden pasar desapercibidas alrededor y al autor/a del rechazo.
“No te preocupes si no te aman otras personas, eso es problema de ellas, me basta saber que soy capaz de amarme a mi mismo y ponerme en marcha”
Ken Keye
Para superarlo conviene separar nuestra identidad del problema o de la negativa que recibe nuestra propuesta. En realidad no es a Ti a quien se ha rechazado, sino a una parte de Ti que entra en conflicto y que merece la pena observar para entender y decidir si conviene aprender lo necesario para ser aceptado de nuevo, o reflexionar si vale la pena el esfuerzo para lograrlo, y de que valores estamos hablando para ese fin.
De todos es sabido que los mejores comunicadores del mundo, muchas almas grandes anónimas, no son precisamente los más brillantes, ni los más atractivos, ni los más inteligentes, son las personas mas positivas y entusiastas, son aquellas que menos se afectan emocionalmente del "no" que reciben de los demás, trasladando el ángulo de visión al planos inteligentes y comprensivos liberándose, y tomando las medidas oportunas…ah… el eterno desapego.¡
El No y el Si forman parte de la vida. Son como un juego de cristales cambiantes. En ocasiones merece la pena dar un "No" cuando éste se siente que se debe dar, para de esta forma, lograr dar un "Si" con toda la calidad e intensidad que merecen los que no se protegen entre la niebla de la tibieza, no tengas miedo a ser tú mismo, es la joya más preciada que llevas dentro, los demás valorarán tus no, porque estarán llenos de tus sí.
“El corazón llora por lo que ha perdido,
el espíritu ríe por lo que ha encontrado”
Proverbio sufí
CLAVE 3: SUPERAR LA PRESIÓN DEL DINERO
El dinero como energía posibilitadora puede ser causa de grandes satisfacciones, pero también de grandes desgracias. Como arma poderosa y como medio más que como fin en sí mismo, requiere saber manejar el gran remolino emocional que su tenencia y circulación puede desencadenar, ganarse la vida con trabajo es una de las mayores satisfacciones que han desarrollado a la humanidad.
Superar la presión que puede desencadenar el dinero quiere decir saber equilibrar el tomar y el dar, así como también quiere decir, tanto saber ganar como saber administrar. Cuando movilizas la energía del dinero para ayudar a otra persona, en este caso a tu ex, a Keyla, como has decidido hacer; esta buena acción desinteresada te vendrá devuelta de la manera que ahora no imaginas, no por recibir a cambio lo haces, sino porque es necesario e imprescindible para ella.
Si regalas este dinero como si fuera un diez por ciento de tus ingresos, no sólo devuelves parte de lo que ganas a la vida, sino que además, de esa forma, le estás diciendo al propio inconsciente que tienes más de lo que necesitas y como consecuencia te sitúa en la conciencia de abundancia con todas sus excelentes consecuencias futuras.
“De qué te sirve ganar el mundo si pierdes tu alma”
Jesús de Nazaret
Este hecho de donar tu dinero entra en tu presupuesto de contribución y decides ayudar a dicha persona, de manera altruista sin recovecos ni firmas, quizá simplemente llenando tu pensamiento de algo positivo para ella, algo así como que: “El Universo quiere que seas feliz.” (¿Te imaginas la cadena que acabas de poner en marcha?)
Como te puedes imaginar, no es momento éste para hablar de los infinitos beneficios que esta actitud conlleva, porque el estímulo de tu generosidad existencial no opera desde lo que se espera recibir... ya que la energía del dinero es fuente de bienestar cuando sabemos administrarlo con inteligencia y corazón. Enhorabuena por tu delicada decisión.
“Que tu mano derecha no se entere de lo que da la izquierda”
Antigua Sabiduría
CLAVE4: SUPERAR LA ALTERNANCIA: VANIDAD-SUBIDA/ O LO OPUESTO BAJON/ DESVALORIZACIÓN
Hay gente que al alcanzar cierto nivel de éxito, que luego se trasforma en fracaso ponen en marcha una coraza de vanidad desvalorizando lo que han desechado o han perdido, tanto en lo profesional como en lo personal, se quedan atascados sin progresar más en su profesión ni en su desarrollo personal. Ello es consecuencia de que caen en la autocomplacencia para inútilmente darse ánimos alternando con momentos de todo lo contrario. Tanto una postura como la otra son autodefensas, corazas que usamos para salir de los problemas, solo que estas actitudes ya son los problemas en los que estamos inmersos, hasta que hartos del balanceo tomamos la decisión de ser nosotros mismos, usar la honestidad, el respeto y la sensibilidad que tenemos dentro.
La vanidad es una de las pasiones que más desastres traen a la vida y que, por otra parte, conllevan una gran incomodidad para el que la vive. Lo mismo le sucede en el otro polo a la falsa humildad tan pegajosa e incómoda. La vida en su flujo ecológico de equilibramiento y compensación hace costoso este balanceo, lo bueno que tiene es que llegamos a hartarnos porque nuestro cerebro busca y necesita estabilidad emocional. Cuando nos damos cuenta de que esto ocurre, se disuelve inmediatamente.
“Lo que ha nacido morirá
lo que se ha recogido se dispersará
lo que se ha acumulado se agotará
lo que se ha construido se derrumbará
lo que ha estado en lo alto descenderá
el que vive en el Tao será inmortal.”
Sabiduría Taoísta
CLAVE 5: DA SIEMPRE MÁS DE LO QUE ESPERAS RECIBIR
Porque garantiza virtualmente la felicidad.
El arte de vivir consiste en dar.
La dificultad estriba en que es fácil pretender o haber pretendido recibir antes que dar. Es preciso dar, dar sin descanso, hasta que la Ley de la vida produzca sus frutos.
El éxito en el amor, el trabajo, la pareja, las cosas de la vida; no se alcanza de una vez por todas y ya está, es un proceso, un estilo de vida, un hábito mental, una estrategia permanente y un estado de consciencia, un estado de despierte.
Por último, recuerda que la vida pagará cualquier precio que uno le pida. Atrévete a poner alto tu listón y persevera en la estatura de tu dignidad como persona que sin duda es muy grande. Querido José, es el momento de un cambio, de dejar adicciones, temores, soledades, de buscar lo mejor que te conviene y perseverar en ello, tú puedes hacerlo, no estás solo.
“Cada hombre es su propia obra maestra”
Henry David Thoreau
Se dice que un día Sigmund Freud, el conocido descubridor del inconsciente, preguntó a Carl Jung que era para él la felicidad. La pregunta inquietó tanto a su destacado discípulo que comenzó a buscar la respuesta ante la que se sintiera satisfecho. Pasaron los años sin que Jung encontrara la respuesta que buscaba, ya que todas a las que accedía, le parecía que no eran completas, que les faltaba algo. Pasaron diez años, y encontrándose Freud en la biblioteca del Instituto que dirigía, se abrió de repente la puerta y entró como una exhalación aquel pensador al que diez años antes se le había formulado una pregunta.
“Ya lo tengo”
“¿Qué tienes?”
“La respuesta“
“Veamos...
La felicidad es conciencia de evolución".
Esto es lo que te está pasando a ti, a tantas personas que no se conforman con la mediocridad, la infelicidad y la vulgaridad. Un abrazo.
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