<div>Su navegador no dipone de una versión apropiada de flash player. <br/> Puede obtenerla gratuitamente <a href="http://www.adobe.com/es/products/flashplayer/">aqui </a> </div>
<div>Su navegador no dipone de una versión apropiada de flash player. <br/> Puede obtenerla gratuitamente <a href="http://www.adobe.com/es/products/flashplayer/">aqui </a> </div>

Artículos para la categoria <<Cuentos>>

Jan 18

Poesía Eres Tú-Trabajo Inteligente - hacer un trabajo creativo interesante. Publicado por Laura Doria en Cuentos, General, LauraDoria.com, Personal,

Practica tu creatividad y tu imaginación, y al mismo tiempo sorprende a quien tú aprecias con una poesía inédita. Además este es un ejercicio creativo que va a aportarte claridad sobre tu vida, ímpetu y sentimientos nuevos.

 

Lee y relee este texto poético, estudia y anota las palabras que se repitan y sobretodo las que tengan una resonancia especial para ti y te hayan llamado la atención especialmente. Escríbelas en trocitos de papel, mézclalas y reescribe el poema con tus sensaciones y pensamientos, verás como algo especial ocurre en ese momento. Luego rima e inventa un nuevo argumento, es fácil y muy curioso.

 

Por ejemplo: Nada, presente, compromiso, razón, luz, corazón, cerebro, pacto, aliados, música, espejo, universo,  fuerza vital, expande, estrellas, mujer, esencia, saber, buscando, amor, gente, mis ojos, asombro, visión, momento, huellas, planeta, intuitiva, movilidad, viví, analgesia, mis labios, sabiduría, el sol, vida, Etc.

 

      Los 60 poemas de mi vida.

 

       1

Nada temo del futuro.

Nada, porque nada en él hay que me inquiete

Salvo mis propios temores del pasado

Que no modifican mi presente porque han ido desapareciendo.

 

       2

Sé que hice un pacto con la vida antes de nacer.

Sé que me ha llegado el momento de darme cuenta.

Sé que estoy preparada para vivir y para ser. 

Sé que no estoy sola en este compromiso...

Aliados invisibles me acompañan,

Y...

Surgen a veces nieblas en mi mente.

3

Mi razón se mueve con pensamientos de duda,

Y muchas veces no se como descifrar mis propios actos,

Ni mis propios deseos o anhelos de búsqueda de placer,

De reconocimiento o de saber...

4

El espejo me devuelve una imagen que reconozco como la mía.

Al mirar en mis ojos

Veo,

Un universo inmenso que se abre ante mí,

Que me proyecta hacia mi interior como un viaje mucho más allá del cuerpo.

5

Me veo allí,

Desnuda 

Frente al atardecer que se abre ante mi recién nacida visión.

Siento

Mi fuerza vital

Apareciendo en el mundo.

Me asombro

Al sentir la caliente fragancia de la vida de mi ser.

6

Voló

De mi lado mi propia historia conocida

Y justo en ese momento

Respiré el aire puro de este planeta.

7

Decidí volver a comenzar mi nueva novela.

Esa que se escribe

 En los flujos de la vida.

La que se graba

Con las huellas del camino.

La que se expresa

Con la materia esencial

 De la evolución humana. 

La que se publica

En el diario del alma, del amor;

Y se expande en el cosmos

Arriba, en las estrellas.

  8

Aprendí

A vivir

En lo mucho y en lo poco.

A tener de todo y a no tener de nada.

A vivir con muchos y a estar sola.

A tener padres y a no tenerlos.

A ser una entre varios hermanos

Y a no ser más que una mujer en la historia.

9

Buscando el cariño, el amor

Me precipité en los brazos del deseo.

10

Anhelando reconocimiento

Me recosté en la hueca vanagloria del mundo, recibiendo lecciones.

11

Deseando más poder

Caí en el poseer.

Su telaraña me ató las manos.

Y su araña me dio el veneno.

Y mis mentiras ocultaron mi verdad.

12

Poco a poco,

Fui descubriendo

Que el paso del tiempo no era  un reloj

Sino la  brújula que marcaba mi apertura,

 Hacia la experiencia pura del camino,

Que enseñaba a  mi conciencia.

13

La confirmación

De que mi ser funcionaba

 Con la movilidad inteligente,

Una mas, como tantas...extraordinaria e insignificante.

   14

Durante mucho tiempo

Viví

Sin saber nada.

Sin comprender muchas cosas.

Absorbiendo

El presente.

Buscando

La luz del camino.

Sintiendo

El hambre del mundo en mi propio estómago

Y las injusticias del mundo en mi propia carne

Quemando mis labios de fiebre, al saber que aún así, el mundo era perfecto.

14

Queriendo hacer tanto...

Haciendo tan poco.

  15

Sabiendo,

Me refugiaba en mi consulta para estar conmigo.

Me dolía

Con el llanto de un niño abandonado;

Con el dolor de una madre maltratada;

Con la vergüenza de un pobre que pedía pan;

Con el despilfarro del mundo organizado;

Con la injusticia militar

Con los campos de la vida arrasados.

16

Quise saber quien era de verdad.

¡Fue entonces cuando sentí verdadera rabia!

No aceptaba las impuestas reglas.

No podían ser parte de mi esencia, y fui quedándome sola.

17

No comprendiendo este mundo

Quería cambiarlo todo,

Pero tenía que aceptarlo todo.

Algo de él ¿O era de mí?

Reverberaba mi compasión...

Y me unía a la tierra en el cielo.

¿Qué era?

Una inteligencia del alma

Una sabiduría intuitiva

Una constatación realista

Y aún y todo...

Me Preguntaba

¿Será posible?

Pocos contestaban.

Solo silencio escuchaba

Con el latido de mi corazón

¡Que sorda estaba sabiendo y no sabiendo nada!

   18

Lo que descubrí

Al abrir mis ojos

Y oír mi corazón

Vi la amnesia del mundo,

Fue lo que me impulsó a seguir despierta.

A dar rienda suelta a mi Alma,

A regenerar mi espíritu, mi mente y  mi cuerpo.

19

Me acerqué  a mirar el mar

Y me ofreció  su fuerza.

Me dio el empuje de sus olas

Y el bramar de sus tormentas

Me dieron la capacidad de valentía, sus sales recuperaron mi salud.

20

Me senté a contemplar el Sol,

En el amanecer y atardecer de cada día,

Y me regaló su belleza

Su luz, su calor, su grandeza

Y recibí luz, claridad, discernimiento, y vi que todo era luz.

21

Me puse a escuchar el viento

Me brindó sus secretos y sentí su esencia.

 Me dio las alas que llevo,

Con ellas giré volando sobre el espacio

Que rodea a la tierra,

 Me ayudó a comprender la suavidad del aire

La respiración y el latido del cosmos.

Y recibí un casco virtual de agilidad y reflexión.

22

Caminé por la montaña,

 Sentí su piel, experimenté su soledad y su oración perpetua

Elevada a lo más alto,

Para enaltecer mi existencia

 Y me entoné en las disciplinas del cada día.

23

Me sumergí en el bosque

Experimenté en los árboles

Su sentimiento de hermanos

Porque se sentían uno,

Siendo monte, flora, sierra...

 Y recibí la hermandad, perdí el miedo inconsciente, sentí  solidaridad,      el don de ser amiga.

24

Hice fuego,

En la noche fría

Para iluminar mi oscuridad

Y

Experimenté su calor

Descubrí la energía y la utilidad 

Que encerraba la combustión.

Me sentí reconfortada, acompañada de mis fallos por una fuerza invisible.

25

Me sumergí en el agua

Asimilé su suavidad y flexibilidad

Para acoger, abrazar,  limpiar,

Mi cuerpo y mis penas,

Para entender las penas de los otros

 Y asumir las diferencias.

26

Cabalgué por las estrellas,

Soñando en sus rincones

Sus sonrisas cautivaron mis noches

Ellas encendieron

 Mis lados oscuros

Iluminando

Mis temidas  tinieblas

Bailé con sus canciones como una niña buena.

27

Escuche el sonido inaudible de La Voz Primordial. Del océano infinito      de todas las configuraciones, abierto el ojo del espíritu.

28

Por momentos me inundó la luz

Y me sobrevino un sentimiento de amor infinito,

Que gritaba en mi interior

Había salido de la caverna.

29

Reconocí

El Rostro del Profundo

Cuando alegre contemplaba mi imagen

En el agua

De una limpia y hermosa cascada.

Comprendí el ser que era

Mi ser inmenso,

 Y recuperé el interés.

Haciendo de todo.

30

Mis pasos caminaron

 Inseguros y seguros

Por la senda del amor que sale de mí sin hacer nada.

Sintiéndome seguida

Por mi misma, a veces sola, y  nunca estuve sola.

31

Estáis y sois todos. Mis hijos, mi familia.

Los que aquí habitamos

¡Todos Sois, Sois Todos!

32

Hicieron de mi verbo

La comunicación del sentimiento

Para ser comprendido,

Para aliviar y ser entendido.

Para dar analgesia y posibilidad nueva

Que es la de ellos.

33

Dibujaron una sonrisa perfecta

En mi cara,

Alegrando mis días

Reflejando mi alma,

Sanando las penas, todos los niños.

Fueron olvidadas, entregadas a mí, dispersadas por mí.

34

Pusieron en mis ojos

El resplandor necesario.

La mejor caricia.

35

    Gravaron

Los chispazos de ingenio

Con un nuevo lenguaje,

Hablando de amor.

34

Al principio no comprendía nada,

Como muchas otras cosas ocurridas en mi vida,

Pero tu perseverancia,

Vida

Tu contundencia,

Estrella

Tu amor inmenso...

Corazón

Tu constante diseño

Cerebro

Inundasteis mi espíritu,

Acariciasteis mi alma y lloré de gozo por nueva oportunidad, que         creía perdida.

35

Ese amor curativo alegró mi vida.

Y comencé a entender,

A ser sabia,

A ser maestra  de la vida,

A ser ángel de posibilidades,

A ser mujer  de la tierra.

36

Había comprendido quien era

No podía cerrar los ojos ni ocultar la belleza,

Que se desprende cuando miro y estoy presente,

En el espejo de todos los seres de la tierra.

37

No puedo secuestrar esta luz inmensa

En mi propia alacena.

38

¡Quiero abrir todas mis ventanas!

¡Quiero abrir todas mis puertas!

39

Soy caminante de un mundo ancho.

De un bosque electrónico.

40

Soy Viajera del Cosmos

Me uno y me separo,

Soy galaxia  y estrella.

Soy vuestra, de todos, y no soy de nadie.

41

Soy luz, independencia, calor, núcleo, mente, abrazo,

Que escucha  los susurros, los secretos

Las penas, los deseos, las cosas de la gente.

42

Soy canción en la noche

Música en el río

Baile en el lago

Y danza en la conciencia, y soy y no soy ello.

43

Y estoy sola, serena, vacía, llena.

44

Y abrazo con mi cuerpo a los niños y grandes.

45

¿Y que ha pasado?, todo, y todo empieza, nada, porque nada no existe.

46

Camino otra vez

Por un  mundo diferente

47

¿Dónde el camino se para?

¿A dónde el sendero me lleva?

48

Otra vez soñar de madrugada

   Con los ojos abiertos

Besos del amor que queda

Con la mirada en lo alto

 Del arcano en reserva.

49

Somos  amor y barro

Somos, agua, sal y tierra

Somos espíritu

Somos de todos, y soy mía,  levántate y anda.

50

Eternidad es una palabra

Que no empieza, porque lo eterno pervive, somos el resultado

De lo que ya no comienza.

51

Visiones de las luces que a este mundo nos trajeran...

Quiero ser el resultado

De mis propias esperanzas.

52

Que ellas nos den nueva vida

La que en los niños florezca.

51

Que despierten los dormidos,

Para que  no haya más guerra,

 Que hoy tú y yo juguemos juntos

Bailando con el Testigo

Y volviendo a hollar la tierra.

53

Y sabiendo

Que él puede vivir  en mí, viviendo en todos y en todas.

54

Y me acercaré a los niños, y me entregaré contenta

 Y estaré en las todos los sitios,

Y sentada aquí escribiendo, para que tú me releas.

55

Ha llegado nuestro tiempo

 Y nuestro mundo es ya el mundo.

56

Éste que se hace chiquito,

Y que de tanto se queja.

  57

 Agraciada por esta armonía silenciosa.

58

En la que se cumplen años, días horas.

De andanza, de trabajo, de enseñanza. 

 Recibo tanto lo dado, amor,  verdad, confianza.

59

Porque hasta un momento importa, una señal, una hora

Vigilante, reposada, habladora. Ya que cumplir, es cumplir,

Y sin la carga, no importa.

60

 Tantos años en el tiempo de la tierra, como en otros tantos tiempos, y ahora, en este instante que nos hemos

Preparado para que todo florezca.

Empezando siempre... ¿hasta cuando amor?

 

Inventa tu vivencia, y si te apetece, me la cuentas, me chifla la gente como tú.

 lauradoria@telefonica.net

 

 

 




Jan 10

CUENTO DE LA RANA, LA NIÑA y EL AVATAR Publicado por Laura Doria en Cuentos, Desarrollo Humano, General, Inteligencia Emocional, Personal,

Había un pueblo que vivía en los confines de Malendhar. Estaba situado en la base de dos montañas paralelas, éstas se elevaban desafiantes hacía el cielo mientras en el fondo un valle verde lleno de riachuelo guardaba un poblado de agujas que se mecían al viento como juncos inmensos.

Prácticamente todos los habitantes habían nacido al borde del mismo valle, sabían volar en vuelos cortos y eran capaces de saltos prodigiosos entre las ramas de los gigantescos árboles de la comarca.

Había una niña llamada Diaserin que había nacido con las manos muy pequeñas y le costaba mucho esfuerzo dar los enormes saltos entre los juncos, los riachuelos y el arbolado verde del paraje, ella caminaba a pequeños pasos con cuidado para no caer, y había aprendido a dar graciosos saltos poniendo en sus pies las flores de adarlátuver, árbol que generaba constantemente unas flores parecidas a globos de seda que ella sujetaba con lianas a sus pies y le permitían impulsarse de un sitio a otro. Diaserin solo tenía nueve años.

 Conocía perfectamente los riachuelos que montaña abajo deslizaban sus aguas al cauce del mismo, todas las tardes salía de la escuela de Malendhar, sus estudios eran indispensables para vivir en el valle. Aprendía biología, botánica, ciencias del universo, el conocimiento del cielo, de las estrellas, la orientación y lo que mas le gustaba a ella eran las lecciones de emociones compartidas, asignatura sobre las buenas relaciones y el desarrollo del amor, indispensable para todos los niños del valle, para los adultos y para los más ancianos del lugar. Diaserin reía y compartía con sus amigos, los que venían del fondo del valle, aunque muchos de ellos eran diferentes, de otro color pero les unía a todos la práctica de las mismas lecciones .

Nadie le había importunado por sus pequeñas manos,  tampoco había confiado su secreto, el de sus saltos floridos, tampoco nadie se lo había preguntado. Al salir del colegio jugaba al borde de los juncos saltando de piedra en piedra intentando mantener el equilibrio evitando que sus zapatillas de piel se mojaran ya que ello conllevaba un gran trabajo para secarlas y volver a flexibilizar la piel para adaptarla a sus pequeños pies. Ella era consciente de lo que valían estos excelentes pares de zapatos tan especializados que fabricaba con gran placer un hombre anciano que vivía cerca en la colina azul.

Cerca de la orilla de uno de estos riachuelos existía un lavadero, en un tiempo no muy lejano las mujeres acudían a lavar la ropa al mismo, ahora ya no se quería contaminar con el calor corporal y la ropa se mojaba con agua de flores y se ponía al sol quedándose blanca y perfumada tan parecida a la flor del agualuna, una especie de azucena blanquísima y tersa que se parecía al resultado de la ropa puesta al sol por lo que llevaba el mismo nombre. Este lugar era uno de los preferidos por Diaserin, apreciado para sus juegos y aventuras.

Tenía el lavadero un ancho caño del que entraba agua continuamente y otro por el que una vez cumplida su misión de mantener el nivel correcto salía de nuevo hacía el riachuelo.

Por aquel caño, una bonita rana de color verde llegó empujada por el agua en el momento en el que Diaserin limpiaba sus manos y con un gracioso salto se posó en ellas.

-¡Hola¡- saludó la ranita -¿Voy bien camino del río- Preguntó a la niña,

La niña la contempló de cerca alzando sus manos, ¿quien decía que las ranas no eran bonitas? ésta era preciosa, su color verde tenía distintas tonalidades en las diferentes partes de su cuerpo.

-Si, por aquí vas bien a pesar de dar un rodeo, pero dime… ¿porqué quieres ir al río?

-He oído hablar muy bien de él, de lo grande y caudaloso que es quiero hacerme una casa en sus orillas, aquí nadie va apreciar mi belleza, -dijo haciendo un gesto coqueto- allí encontraré quien me admire.

Diaserín suspiró, le daba pena que se fuera aquella simpática ranita, teniendo tantas ganas de quedarse con ella, aunque ya sabía que ningún animal o planta eran de nadie aunque todos debían saber que hacer para que vivieran.

-Quédate aquí, este lavadero en un buen lugar tiene agua corriente todo el año, yo te visitaré todos los días y tendrás en mí una buena amiga y quien admire tu belleza-.

La ranita dudó un momento, la niña le agradaba pero no había abandonado su pozo para quedarse unos metros más abajo en la primera ocasión que le proponían

-No, si me quedo tú serás una buena amiga pero no es suficiente, quiero tener todo el río a mis pies-

-Eso…es querer mucho y estar muy segura de tus encantos, posiblemente todos los sapitos se vuelvan locos por ti pero en el río hay peces, patos, y animales que se alimentarían muy a gusto de tu carne verde y brillante…

-Los conquistaré- contestó la ranita muy segura de si misma- mira que se hacer…  

 Y saltando de la mano de Diaserin comenzó a brincar de un lado a otro con gracia y soltura sin apenas tocar el agua.

¡Bravo¡¡Bravo¡ aplaudió la niña entusiasmada, ­ Qué bien lo haces ­

-¿Ves?-le dijo la ranita- si a ti te gusta tanto ¿porqué no le va a gustar a los que habitan el río?

-Tienes razón si tú quieres te acompañaré- he intentando imitarle en los saltos salieron juntas del lavadero.

Poco después llegaron a la orilla del río la ranita nunca había visto tanta agua.

-¡Que‚grande es¡-exclamó abriendo mucho los ojos.

-En ésta época del año es muy bajo su nivel -le aclaró la niña-

Antes de terminar la frase la ranita ya no le escuchaba, de un brinco se había sumergido en el agua.

Procurando no mojar sus zapatillas rojas, permaneció un rato al borde del río sin moverse contemplando la corriente y los pequeños remolinos que se formaban en las piedras, volvió su mirada al punto donde se había sumergido la ranita y girando suavemente regresó a casa.

Pasó el tiempo y las zapatillas rojas de Diaserin quedaron pequeñas, el río cambió muchas veces de color y últimamente la luna brillaba con más fuerza en las noches de enero, los peces y los patos estaban callados. Diaserín recordaba a su amiga la rana, el primer animal que había hablado con ella, la primera vez que había escuchado las voces de la vida del valle, la primera vez que reconocía su capacidad de integrar un todo en las partes, y sabiendo esto, no sabía como comunicarlo guardando el secreto.

Una tarde, cerca del anochecer desde la habitación de su casa oía el croar de una rana croak..croak… Diaserin estaba convencida de que era la bonita ranita verde que conoció en el lavadero que ha falta de un público que le admirase le cantaba a ella.

Diaserin interpretó la melodía de su amiga, era una mezcla de llanto, súplica y emoción, de soledad, temores y al fin descanso. La niña también, por primera vez comprendió lo que era la complejidad, sintió un gran amor que calentaba su pecho hacia la pequeña rana vividora, y ella, que no había roto su mundo equilibrado y sereno abrió su ventana y su corazón dejando entrar a la rana, que cayó dormida casi al momento sobre un cojín debajo de la cama.

Se había creado un pacto que haría vibrar a los universos, era el pacto de la amistad entre seres diferentes pero iguales. Las estrellas brillaron mas aquella noche, algo estaba pasando en el mundo, un nuevo avatar en forma de niña había venido a despertar a los durmientes.




Oct 6

Cuento Oriental sobre la curación. Tradición Zen. Publicado por Laura Doria en Cuentos, Desarrollo Humano, General, Inteligencia Emocional, LauraDoria.com,

“Esta es una antigua historia que cuenta que un noble pensador de aquella época preguntó una vez a su médico, el cual pertenecía a una familia de tradición de sanadores desde hacia muchos años. Cuál de todos ellos era el mejor en el arte de conservar la vida del cuerpo, la de la mente y la del espíritu.

 

El médico, cuya reputación ya era muy grande,  se había llegado a convertir en sinónimo de ciencia y sabiduría en todo el país le contestó lo siguiente después de reflexionar un buen rato:

 

Mi hermano mayor se inspira en los movimientos de la naturaleza y del cielo, respira el aire puro, inhala la fuerza del espíritu que transmite a través del complejo entramado de sus células a todo el que se le acerca. Transita por el camino de en medio, vive en una casa  pequeña en la montaña cultivando su jardín, y habla poco. El puede ver el espíritu de las personas, ve donde aparecerá la  enfermedad y  puede eliminarlo antes de que tome forma.

 Puede ver la proximidad de la muerte de su paciente, momento en el que ofrece su máximo consuelo lleno de amor y dulzura… de manera que su reputación siempre será desconocida e ignorada y no alcanza más allá de las briznas de hierba al borde de la puerta de su casa.

Su ser pertenece a Mushin, al espíritu de todas las cosas, es la persona mas desinteresada que he conocido.

 

El segundo de mis hermanos, es Hannai, una mujer alegre y llena de vitalidad, cura la enfermedad cuando todavía es muy leve, justo cuando aparecen los primeros síntomas, recorre el país sin cansancio llevando plantas curativas y compuestos que ella misma prepara, ofreciéndolas en regalo, a las  familias, por lo que su reputación no alcanza mas allá del vecindario, es mas conocida por los niños que ríen con ella  que por los mayores.

Su ser está creado en la inocencia y la modestia, con la pureza de los sabios antepasados, se conecta con la vida y con el vivir de cada día, todo para ofrecer esperanza y vitalidad, sabe de la inmortalidad y de la esencia. Aprueba la muerte como ejercicio de paz y merecimiento de buena conducta. Su ser pertenece a la gota de rocío sobre una rosa, tal es su finura y dedicación.

 

En cuanto a mi, dijo con una sonrisa, llevo cuarenta años  ejerciendo la medicina mas básica, la que atañe a la enfermedad ya localizada cuando queda poco por hacer, perforo venas, receto pociones complejas, hago masajes en todo el cuerpo, trabajo durante meses con las agujas, de manera que de vez en cuando, mi nombre llega a los oídos de los nobles.

Soy simplemente un trabajador urbano.”

 

Reflexión

¿Qué piensas de esta historia?, ¿crees que alguno de los hermanos puede ser mejor que el otro?, ¿Qué entiendes por modestia, crees que modestia o sencillez están en contra de a autoestima y de la auto valoración personal?

 

¿No crees que necesitemos reafirmarnos casi de continuo en esta sociedad de consumo, porque en el fondo estamos escasos de valores esenciales?

¿Qué podemos hacer  para mejorar nuestras vidas?

 

No es cuestión de ser humildes por postura, sino de tener claro lo que queremos y como estamos dispuestos a lograrlo. Cuando utilizamos la ética, el sentido de responsabilidad, el no presumir de la labor bien hecha porque es algo natural y consustancial a nuestro ser, es cuando valoraremos quienes somos, el qué y el como en nuestras vidas, el logro de propósitos y la sensación de plenitud y labor justa aun en los momentos menos radiantes.

 




Aug 10

La Tristeza Cambiada de Gurú (cuento) Publicado por Laura Doria en Cuentos, General, Inteligencia Emocional,

Gurú se llamaba, al igual que Tura, era otro can de una de las razas canarias más emblemáticas de las islas, el presa canario, que junto al pastor de Fuerteventura y al pastor Garafiano de la isla de la Palma, mantienen viva parte de la diversidad interesante de este archipiélago canario tan peculiar, gracias al esfuerzo de personas generosas que llevan mucho tiempo dedicando su energía constante al mantenimiento de las razas de los animales, que tanto tiene que ver con la cultura y el cultivo de valores de un pueblo tan emblemático como las Islas Canarias.

 

Pues bien, Gurú, el presa canario se criaba en casa junto a Tura la bardina de Fuerteventura y junto a Gara, una hembra de pastor Garafiano, donada por un experto  de  Santa Cruz de La Palma, persona amable de corazón y erudito en temas de ecología.

Podéis imaginaros lo que supuso hacer este esfuerzo y también el disfrute que experimenté al criar tantos cachorros, que me seguían por todas partes allí donde yo estuviera en el jardín, y cuando entraba en la casa y los dejaba fuera, su pequeña sesión orquestada de llamadas y quejidos se hacía oír hasta que comprendían que era tiempo para su siesta y que mas tarde volvería a haber entrenamiento, juegos y abrazos.

Hasta que llegó también otra princesa llamada Brisa, de estirpe refinada, podenco canario que, nos fue cedido dándonos esta confianza ya que era el mejor ejemplar de las últimas camadas.

 

Ya os estáis haciendo cargo de la algarabía que podía existir todos los días en esta casa llena de cachorros, atendidos en parte por una niñera especial, Rufo, el perro terapeuta canttor, del que ya os he contado su historia. Este permitía que se le subieran encima, que mordieran sus patas, pero él era el único que podía dormir dentro de casa, ese honor era merecido dentro de la jerarquía canina impuesta por nosotros.

 

Pronto los cachorros hicieron dos grupos para los juegos, uno capitaneado por Gurú, el presa canario;  amigado con Gara, la hembra de pastor Garafiano; y el otro grupo mandado por Tura, la hembra bardina de Fuerteventura, seguida de Brisa, podenco canario como su sombra.

Cada uno de ellos tenía un don. Gurú era la potencia y la fuerza, cuando venía corriendo hacia ti sólo podías imaginar que sin duda un animal de tanta envergadura te derribaría hasta tocar el suelo, pero justamente se detenía en seco a unos pocos centímetros de tu cuerpo para jugar. Gara, con su pelaje leonado era especial por su bondad y buen carácter.

A Tura, tal vez la más inteligente, tan flexible y atenta, le daban unas subidas de amor tan intensas que necesitaba tu mano en su boca para lamértela y que le dedicaras atención sólo a ella. Su amiga de juegos Brisa, era tan ágil y etérea que saltaba como un cervatillo a los sitios más inverosímiles.

 

Pronto salieron del jardín de casa y  se adaptaron a estar en la finca, cada uno de ellos en su cómodo y largo recinto. Durante el día estaban solos para ser admirados por los adultos y los niños visitantes durante las clases, y por la tarde al atardecer  los soltábamos para su hora de juegos y  lecciones de adiestramiento.

 

Gurú ladraba a ratos, lastimero porque echaba de menos a su amiga, que le era indispensable; y a sus compañeros de juego. Su recinto lindaba con un muro de piedra que detrás tenía un cantero vallado con aguacateros y  mangos, y por el otro lado su valla y la puerta de salida que claro, estaba bien cerrada. La anchura del recinto era de dos metros con mucho espacio a lo largo para correr y hacer ejercicio.

 

Empezó a hacer su análisis del lugar, y una tarde nos asombró dando un salto por encima del muro de piedra. Por un estrecho espacio entre la valla y el vacío salió de su casa todo contento, viniendo a contarnos su hazaña y a saludar a su amiga, a la que ya amaba y de la que no quería separarse ni un minuto, intentando, desde su amor adolescente abrir la puerta con la pata en otro de los recintos preparados, donde ella vivía.

 

No recibió ninguna reprimenda, pero elevamos el muro de piedra cincuenta centímetros más para que no se marchara cuando le viniera en  gana. Pero su instinto era más fuerte que el muro, su fuerte musculatura más potente que las piedras colocadas.

Una noche clara en la que con un buen amigo, escogíamos gallos a la luz de la luna para la clasificación de cada  especie, Gurú superó el alto muro de nuevo, trepando como un escalador experimentado para nuestro asombro.

Susto, risas, cacareos, sujeción y correa, bronca suave y al final obediencia.

 

 A partir de ese día no volvió a escaparse de su recinto, su tristeza se cambió en adaptación, su queja en aceptación de la nueva orden dada, cualidad indispensable para seguir vivo, esperando con anhelo el momento de salir a jugar y a correr por la finca con sus amigas. Todo fue espontáneo, todo salió bien.

 

La verdad es que el único bien común serio que nos queda a los humanos es la capacidad de adaptarnos, la más espontánea y de acción inmediata. La naturaleza tiene todavía mucho que enseñarnos.

Ella trabaja sin descanso para nosotros, y son al menos tan valiosa como todo lo considerado valioso para las a veces depredadoras consideraciones hacia ella. Porque ya hoy en día resulta que es un lujo ver un entorno funcionando correctamente, no quiero pensar que tendremos que crear nuevas colonias habitando otros planetas cuando hayamos agotado la energía de este planeta azul, esto me produce escalofrío.

 

 Cada vez hay un poco más de  conciencia de hasta donde podemos llegar, esto se puede considerar una clara apuesta progresista. Hay placeres sencillos, muy cerca,  placeres pendientes, que sólo esperan que los aceptemos para madurar dentro de cualquiera de nosotros. Encontrarlos es también, un poco, como decía el poeta, encontrarnos un trocito de  nosotros mismos.

Cuando algo pasa, ¿te adaptas rápidamente aunque mantengas tu pensamiento? Piensa en ello, la adaptación es una nueva forma de vitalidad.

 




Jul 23

El Rosal (Pensamientos Transpersonales) Publicado por Laura Doria en Cuentos, General, Inteligencia Emocional, LauraDoria.com, Personal, Terapia Transpersonal,

Durante años atendí con dedicación mi rosal,

Tierra difícil,

Cuyas únicas flores eran las que traía del vivero.

Hoy, esta mañana; al salir al jardín,

Soñé con la llamarada de un centenar de capullos.

Y el perfume de esta hermosa explosión creativa,

Me turbó, como si fuera real, pues ahora mismo lo era.

Hasta que me acerqué y pude ver y sentir El Ser

en la tierra negra del rosal.

Melodía nacida de la suave brisa de primavera,

Y del estrepitoso retumbar del trueno.

Porque El Ser no habita solo en la caricia de la rosa,

Humedecida de rocío.

Sino también en los trazos zigzagueantes de la noche,

Rasgada por el rayo.

Ahí aprendo del equilibrio de la luz.

Almacenando en mi interior,

Cantaras de agua secreta,

Para cuando llegue la aridez.

Y alcanzando impensables florecimientos,

Descapitalizando el dolor.

Cuando las risas de nuestra alegría

Florecen con nuestra inocencia.

Laura Doria

 

 




 1 2 3 4 5 Siguiente » 

rss icono

2008 - All Rights Reserved. Web Site Designed and Developed by PromineoStudios.